La vida de un dato,
de principio a fin.
Sigue la cédula de María por los seis módulos de Habeas. Cada color es un módulo.
María pide ver sus datos.
Desde la web de la tienda envía una solicitud de acceso. Habeas confirma que es ella con un código OTP, su cédula y una prueba facial, y arranca el reloj legal.
Habeas sabe dónde está cada dato.
El inventario ubica su cédula en facturación, en el CRM y en el courier, cada uno con su finalidad y su base legal.
El riesgo se midió antes.
El CRM nuevo pasó por una EIPD antes de salir a producción. Con seudonimización y cifrado, su riesgo bajó de alto a bajo.
Ella decide para qué se usa.
María retira el permiso de marketing. El banner bloquea los píxeles al instante y la decisión queda en la bitácora con fecha, hora e IP.
Si algo falla, se avisa a tiempo.
Ante una brecha, Habeas guía al equipo, genera la notificación para la SPDP y avisa a María con una alerta cifrada dentro del plazo.
Y todo queda probado.
Cada paso queda firmado en el expediente que el Delegado entrega con un clic durante una inspección.
Solicitud de acceso
Notificación a la SPDP
31:00:00restantes del plazo configurado